No hay bebida más saludable que el agua

El agua es la bebida más saludable y la preferida para satisfacer las necesidades diarias de líquidos, al no tener efectos adversos en individuos sanos cuando se consume en los intervalos aceptados y no proveer energía, además de ser necesaria para el metabolismo, las funciones fisiológicas normales y proporcionar minerales esenciales como calcio, magnesio y fluoruro.
 
Así lo dio a conocer el Comité Científico de Expertos convocados por la Secretaría de Salud, al presentar las recomendaciones sobre el Consumo de Bebidas para una Vida Saludable, ante el Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, que, con base en su contenido energético, valor nutritivo, beneficios y riesgos para la salud, se clasifican por categoría, asignando una escala.
 
Esta escala incluye seis niveles, ordenados del más al menos saludable, ubicando al agua natural en el primero, por satisfacer el total de necesidades diarias de líquido que es de (2.4 litros) y, de acuerdo con el consumo de otros, se debe ingerir entre 750 y 2000 mililitros, es decir, de tres a ocho tazas o vasos de agua.
 
El desarrollo de las Recomendaciones sobre el Consumo de Bebidas para una vida saludable para la Población Mexicana fue motivado por el gran aumento en las prevalencias de sobrepeso, obesidad y diabetes en México en los últimos 20 años; junto con el incremento en el consumo de calorías provenientes de las bebidas.
 
Con el fin de proporcionar orientación en lo relativo a los beneficios y riesgos en la salud y nutrición de varias categorías de bebidas, la Secretaría de Salud convocó a un comité científico de expertos que realizó una exhaustiva revisión de la literatura disponible para la estructuración de las recomendaciones, que representan una herramienta para el consumidor, los profesionales de la salud y el gobierno mexicano para promover patrones de consumo más saludables.
 
Hay evidencia científica clara de que la ingestión de bebidas calóricas, principalmente azucaradas, jugos y leche entera, aumentan el riesgo de obesidad y diabetes. Estudios sobre sensaciones de hambre y apetito muestran que los líquidos tienen menor capacidad para producir saciedad que los alimentos sólidos; esto sugiere que la ingestión de energía a partir de bebidas no se acompaña de regulación eficiente del apetito, lo que contribuye al aumento de peso.
 
En México, 21% del consumo energético total de los adolescentes y los adultos mexicanos proviene de bebidas poco saludables; por tanto, la promoción de patrones saludables debe ser parte de una estrategia integral para la prevención de la obesidad y las enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición.
 
El agua potable puede ser utilizada para satisfacer casi todas las necesidades de líquidos de los individuos; sin embargo, para permitir cierta variedad y preferencias individuales, una dieta saludable puede incluir varios tipos de bebidas, además del agua.
 
El Comité de expertos propone una clasificación por categoría de bebidas asignándoles una escala con base en su contenido energético y valor nutritivo, así como en sus beneficios y riesgos para la salud.
 

También propuso diversas opciones de implementación de las recomendaciones sobre el consumo de bebidas para una vida saludable por parte del gobierno, bajo la coordinación de la Secretaría de Salud, en los siguientes ámbitos: sistema escolar, instalaciones y edificios de Gobierno, programas gubernamentales, sector productor de lácteos y público en general

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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