Urgente intervenir de manera enérgica y efectiva en el combate a la obesidad

Con manzanitas y de tarea: 


Mala alimentación %2B mucha tele- ejercicio = GORDITO 


El Secretario de Salud encabezó la presentación de resultados del Proyecto %u201CFactores Asociados a Sobrepeso y Obesidad en el Ambiente Escolar%u201D  


Ante el hecho de que la obesidad tiene una tendencia creciente y es un factor de riesgo para enfermedades crónicas, es urgente intervenir de manera enérgica y efectiva, de lo contrario tendrá un impacto importante en la economía de las familias, de la sociedad y, sobre todo, en la calidad de vida de las personas, aseguró el Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos. 


Durante la presentación de los resultados del estudio %u201CFactores Asociados a Sobrepeso y Obesidad en el Ambiente Escolar%u201D, realizado por reconocidos investigadores de las Secretarías de Salud y de Educación Pública y auspiciado por la Fundación Mexicana para la Salud, Córdova Villalobos afirmó que la oferta de frutas y agua en la escuela, con una promoción adecuada y culturalmente apropiada, resulta bastante atractiva para los escolares, quienes privilegian el consumo de estos productos, reduciendo el desbalance energético, es decir la obesidad. 


Y es que la obesidad infantil, sobre todo entre los cinco y 11 años de edad, afecta a 1.4 millones de escolares y el 26% del total tiene ya sobrepeso u obesidad, lo cual es preocupante debido a que en un alto porcentaje, este problema persiste hasta la etapa adulta, dijo. 


El Secretario de Salud señaló que la escuela es un entorno fundamental para instrumentar acciones integrales de promoción y prevención que motiven la adopción de comportamientos saludables. 


No obstante, añadió, los resultados de este estudio confirman que en el ambiente escolar existe poca disponibilidad de agua potable para beber y, en general, los niños prefieren el consumo de bebidas azucaradas y de otros alimentos de alta densidad energética y de dudosa calidad nutricional, aunado a falta de actividad física que magnifican el desbalance que conduce a la obesidad. 


Precisó que estos resultados permiten vislumbrar soluciones a corto plazo, por lo que se trabaja con la Secretaría de Educación Pública y otros sectores del gobierno federal, con la intención de lograr un cambio permanente de los hábitos alimenticios e incrementar la actividad física en los escolares e, incluso, de los maestros y padres de familia, para revertir, en parte, el ambiente obesogénico en el que se desarrollan los niños y niñas. 


Córdova Villalobos detalló que el desarrollo de intervenciones hacia el ambiente escolar es una de las estrategias plasmadas en el Programa Sectorial de Salud y parte de la tarea de fortalecer los servicios de promoción de la salud y prevención de enfermedades, incorporando acciones efectivas, basadas en evidencia científica y culturalmente apropiadas. 


Reconoció que el problema no está sólo en el ambiente escolar, de ahí la necesidad de colaborar con los medios de comunicación y la industria alimentaria, tratando de lograr una publicidad dirigida a los niños, responsable y comprometida con el desarrollo sano. 


Ante especialistas en el tema ahí reunidos, subrayó que la industria alimentaria puede contribuir de manera importante si ofrece a los consumidores un sistema de etiquetado que permita identificar de manera sencilla y directa los componente nutricionales y sus cantidades, facilitando así la decisión informada. 


Finalmente, resaltó este esfuerzo de FUNSALUD para aportar información y recomendaciones para el control de la obesidad infantil en el ámbito escolar. 


Al respecto, el coordinador del estudio, Guillermo Meléndez, dio a conocer que el problema de soprepeso y obesidad infantil se dispara cuando los niños entran a la escuela, de tal forma que 13% de los de cinco años tiene sobrepeso y 5% obesidad. Esta cifra aumenta conforme pasa el tiempo, y al llegar a los 11 años, 21% tiene sobrepeso y 11% obesidad. 


La obesidad en niños de 10 a 14 años se asocia de manera muy importante con el hecho de que sus padres también tienen este problema y el pequeño en esta situación hace hasta nueve comidas al día en grandes cantidades, mientras que el que está en peso normal hace cinco, y en pequeñas porciones. El obeso, además, hace menos ejercicio y ve televisión más tiempo. 


El investigador concluyó que otro de los resultados de este trabajo fue que la madre tiene una importante influencia en lo que su hijo come y que los desayunos escolares no tienen un impacto en el desarrollo de la obesidad o el sobrepeso. 


Finalmente, María Luisa Barrera de Serna, Presidenta de la Fundación Mexicana para la Salud, informó que dos de cada diez niños entre nueve y 11 años tienen sobrepeso y uno de cada 10 obesidad. 


Comentó que el propósito de este estudio es aportar datos basados en evidencia científica para tomar las mejores decisiones enfocadas a combatir este problema. 


 

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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