La obesidad castiga a las economías

Dos tercios de las bancarrotas económicas del 2005 en EE.UU  fueron por gastos en salud, a pesar de que el 70 por ciento tenía seguro médico.

 

La mayoría de estos casos correspondieron a enfermedades crónicas prevenibles, ocasionadas por obesidad y sobre peso, causas principales de graves problemas de salud pública que están experimentando las naciones, lo que está ocasionando incluso que las principales economías destinen cifras millonarias para atender a su población enferma, siendo las que más gastan en orden de importancia: Estados Unidos, Canadá, Holanda, Alemania, Australia, Reino Unido y Nueva Zelanda.

 

Desafortunadamente las estadísticas confirman que la obesidad infantil  es más grave en América, que en el mediterráneo, Europa y Asia del Este, y que en edad preescolar este mal se duplicará prácticamente si continúan las malas costumbres de alimentación en el mundo.

 

Los especialistas en la materia, afirmó el doctor Enrique Jacoby, representante de la Organización Panamericana de la Salud,  coinciden en que lo más apremiante es cambiar una pirámide alimenticia que actualmente tiene en la punta del consumo a las grasas  y endulzantes y muy por debajo de ella, el consumo de frutas y hortalizas, que es lo que podría reducir los efectos de una mala nutrición en la salud mundial.

 

Se trata de una falta de cultura alimentaria que nos hace comer en orden de importancia: azúcar, grasa y sal; calorías vacías, alimentos que estimulan los sentidos y el deseo de comer más pero que no tienen ningún valor nutricional y que siempre están disponibles.

 

Hablando concretamente de México, Jacoby explicó que de 1984 a 1998 el consumo de frutas y vegetales se ha reducido un 30 por ciento, la leche y queso un 27 por ciento y la carne, pollo y huevo un 19 por ciento, en contraposición el consumo de refrescos ha crecido hasta un 35 por ciento.

 

Estados Unidos es un ejemplo claro dijo, en donde el consumismo de alimentos sin valor nutrimental está creciendo vertiginosamente, sobre todo en la población infantil, que prefiere la papas fritas, la pizza y los snacks, sobre las frutas y las verduras.

 

También habló de lo que sucede en Brasil, para completar un panorama global del problema, señalando que mientras el arroz, frijoles, leche, frutas y verduras y huevos van a la baja, los niños prefieren consumir refrescos y dulces, comida rápida y galletas.

 

El representante de la OPS, alertó a la población sobre los riesgos de consumir comida sin valor, cuando se está viendo la televisión, frente a la computadora y hasta manejando, porque ello nos hace comer y comer sin darnos cuenta.

 

El especialista reconoció como un denominador común, que mientras el precio de la comida sin valor baja, el precio de las frutas y verduras va a la alza, lo que afecta su consumo masivo, igualmente alertó sobre la forma en que se presentan estos productos, lo cual provoca a consumirlos más.

 

 A pesar del panorama adverso para la salud mundial, dijo que también hay buenas noticias, ya que hay países en donde se está elevando el precio de los productos sin valor nutrimental, lo que está mejorando el consumo de las frutas y vegetales, como empieza a suceder en muchos países.

 

Pidió un mayor control sobre la publicidad de productos sin valor alimenticio, ya que afecta la decisión del  consumidor, especialmente de los niños, que son un sector de la población fácilmente influenciable e incapaz de defenderse de algo que pueda dañar su salud.

 

Detalló que los niños están expuestos a recibir de 30 a 100 mensajes televisivos por día, promoviendo los productos sin valor, lo que les fija el deseo de consumirlos, lo que es una muestra de que las actuales prácticas de publicidad de alimentos y bebidas, ponen en riesgo la salud de la población infantil.

 

Informó que la Organización Mundial de la Salud, durante su 63 asamblea de mayo de 2010, determinó emitir un conjunto de recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigidas a los niños, a fin de protegerlos.

 

 Con relación al gasto publicitario en los Estados Unidos, explicó que mientras se gastaron 6 mil millones de dólares para promover alimentos y bebidas en 1984, el programa internacional 5 al día sólo recibió 5 millones de dólares en difusión.

 

En cuanto a México, felicitó a sus autoridades y la sociedad civil, representada por organizaciones como la Fundación Campo, Educación y Salud, por ejercer un liderazgo en toda América Latina, sobre la promoción de una adecuada alimentación, lo que ayudará a una gran parte de la población a mejorar su calidad de vida, a través de una adecuada alimentación.

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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