Enfermos Repudiados

A lo largo de la historia han existido enfermedades que provocan en la gente el rechazo de quienes la padecen y terminan por segregar a muchos seres humanos de la sociedad en que viven, cuando las mayoría de las veces no son sino víctimas de los males endémicos de su época. Entre los diversos ejemplos de ese tipo de enfermedades podrían citarse la lepra, que causó estragos en la antigüedad; la tuberculosis, cuyos enfermos llegaron a inspirar hasta óperas y piezas teatrales, y en los tiempos modernos el VIH-Sida, que ha sido uno de los mayores problemas de salud y la razón de un repudio casi total en su momento hacia quienes se contagiaban.

Curiosamente un elemento que caracterizó a todos esos males fue el haber generado en la mayoría de la gente una reacción inmediata que la hacía alejarse de los enfermos con solo verlos; pero esas actitudes en el pasado llegaron a generalizarse tanto que las gobernantes optaron por el confinamiento y la segregación de quienes tenían los padecimientos para mantenerlos alejados de la población sana, aunque se llegó a extremos inauditos de crueldad ya que los dejaban olvidados, sin acceso a servicios y sin asistencia por el temor de contagios masivos, sin duda justificados por la recurrencia de mortales epidemias que causaban decenas de miles de muertos.

  La descripción de sucesos como los descritos pretende constituir un oportuno recordatorio de la presencia de un mal que tal vez no conoce y cuyo nombre quizás no había escuchado antes. Se trata de la soriasis, una afección cutánea caracterizada por la aparición de escamas blancas que  cubren placas rojas en la piel y que padecen alrededor de dos millones de mexicanos en el país.

Pues resulta que el pasado 29 de octubre fue el Día Mundial de Lucha contra la Soriasis y la asociación que promueve en México el combate contra este mal dio a conocer datos que tienen especial importancia acerca del desarrollo de esta enfermedad, que bien podría catalogarse como propia de nuestra época por los síntomas que presenta, pero que al parecer ha venido a revivir las reacciones de rechazo social que hubo en el pasado hacia otros males y que ahora se traducen en el repudio de quienes están enfermos de soriasis, pues al verlos la gente piensa que se trata de una enfermedad contagiosa, lo cual es totalmente equivocado.

En efecto la soriasis definitivamente no es contagiosa, aunque su aspecto no es agradable  si aparece en las partes visibles del cuerpo –por lo general se produce en la cabeza, bajo el pelo–,  pues afecta la piel y causa inflamación a las personas pero no se traslada a otros seres humanos ni por contacto o cercanía pues es de origen genético, es decir que la heredan los hijos de sus padres y no hay ningún riesgo en tocar o saludar a quienes la padecen, y además se cree que puede tener relación con el estrés y la contaminación.

    Según Gladys León Dorantes, presidenta de la Asociación Mexicana contra la Soriasis, se trata de una enfermedad crónica sistémica que hace aumentar de peso a las personas que la sufren y va de la mano con el síndrome metabólico que es causa de obesidad, hipertensión, aumento de lípidos en la sangre, diabetes y sobre todo problemas cardiovasculares, porque produce grasa que inflama la piel y las arterias. Ello, además de poner en riesgo de hipertensión, es lo que aumenta en forma importante el peligro de la diabetes melitus tipo II en los enfermos, pero el Sector Salud ha establecido una serie de tratamientos adecuados y de calidad para los pacientes, que se espera pronto los tengan también las instituciones que funcionan con el sistema del Seguro Popular.

Esto según asegura la doctora Dorantes, que está considerada una de las precursoras de la investigación sobre la soriasis en México, porque se ha concluido que la enfermedad se relaciona con factores ambientales y ahora además aparece vinculada con la obesidad, que se ha convertido en un serio problema de salud, pues está comprobado que las personas excedidas de peso son más propensas a adquirirla.

En México, conforme a los datos de la propia asociación, entre el 1.5 y el 2 por ciento de la población –es decir alrededor de dos millones de personas–, sufren de soriasis, y hay datos que son preocupantes porque en los últimos años se han registrado más casos de niños enfermos.

 

 

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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